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¿Qué tipos de cronotipos existen y por qué debemos saber cuál somos?

¿Qué tipos de cronotipos existen y por qué debemos saber cuál somos?

La mayoría de la gente conoce solo 3 cronotipos: alondra o matutino, búho o vespertino e intermedio, sin embargo, un reciente estudio muestra que existen 6 cronotipos diferentes y saber cuál somos es fundamental para respetar nuestro ritmo circadiano y, así, mejorar nuestra salud.

Índice

¿Qué son los cronotipos?

Los cronotipos son las manifestaciones conductuales de los ritmos circadianos que experimentamos durante el día y la noche. Es la predisposición natural que cada persona tiene de experimentar picos de energía o momentos de descanso según la hora del día, y es distinto en cada persona. En lenguaje científico de la cronobiología, el cronotipo es la sincronización de los ritmos circadianos, un ciclo fisiológico subyacente de 24 horas que se produce en la mayoría de los organismos vivos.

A su vez, los ritmos circadianos son cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo diario, y que responden, principalmente, a la luz y la oscuridad que hay en el ecosistema en el que habita un ser vivo que controla la producción de melatonina, una hormona que favorece el sueño.

No hay que confundir el ritmo circadiano con el reloj biológico, ya que ambos términos están relacionados, pero no son lo mismo. Los relojes biológicos son el dispositivo de tiempo innato de un organismo. Se componen de moléculas específicas (proteínas) que interactúan en las células de todo el cuerpo. Estos ritmos biológicos producen ritmos circadianos y regulan su programación. Son estos ritmos biológicos los que ayudan a determinar si es una persona matutina o nocturna.

Tipos de cronotipos

La mayoría de nosotros hemos oído hablar de las personas matutinas o alondra, aquellas que tienen más energía nada más despertarse, y las vespertinas o búho, aquellas que tienen un pico de energía a última hora de la tarde.

Sin embargo, un estudio reciente afirma que existen otros cronotipos alternativos más allá de los madrugadores y los noctámbulos.

"La investigación de las diferencias cronobiológicas y cronopsicológicas individuales se centra principalmente en los cronotipos matutinos y vespertinos", explica el investigador de fisiología humana Dmitry S. Sveshnikov de la Universidad RUDN en Rusia. "Sin embargo, estudios recientes sugieren que la clasificación existente necesita ser reconsiderada y ampliada".

En su nuevo estudio, Sveshnikov y sus colegas investigadores encuestaron a casi 2.300 participantes, la mayoría de los cuales eran estudiantes universitarios. Se pidió a los participantes que autoevaluaran su propio cronotipo basándose en un rango de seis tipos posibles identificados en estudios previos.

Para validar las autoevaluaciones, los participantes completaron una serie de pruebas estándar y cuestionarios utilizados por los científicos del sueño, diseñados para estimar el nivel de somnolencia o estado de alerta de los participantes en varios momentos (y a veces al azar) a lo largo del día.

Así, se confirmaron los seis cronotipos hipotéticos propuestos por los investigadores ya que solo el 5 por ciento de las personas del estudio no se identificó con ninguno de ellos.

Estos son los 6 cronotipos propuestos:

- Matinal o alondra

- Vespertino o búho

- Hiperactivo o muy activo

- Diurno somnoliento o sueño diurno

- Diurno o activo diurno

- Moderadamente activo

Los seis cronotipos, que los investigadores ahora consideran que están "totalmente confirmados" en función de los resultados, incluyen los tipos de mañana y tarde establecidos, junto con los cuatro nuevos cronotipos: tipo muy activo, tipo somnoliento diurno, tipo activo diurno y tipo moderadamente activo.

En términos de estado de alerta y niveles de energía, los tipos matutinos tienen un estado de alerta alto por la mañana, que procede a descender a niveles medios a la mitad del día y luego desciende a niveles bajos por la noche.

Por el contrario, los tipos nocturnos exhiben un estado de alerta bajo por la mañana, que se eleva a niveles medios a la mitad del día y luego aumenta a niveles altos por la noche.

Los cuatro nuevos cronotipos muestran patrones diferentes: los tipos muy activos muestran un gran estado de alerta durante todo el día; los tipos con sueño diurno comienzan altos por la mañana, bajan a la mitad del día y luego ascienden a un final medio; los tipos activos diurnos comienzan con un nivel bajo, un pico alto en el medio y luego terminan el día con un nivel de alerta medio; mientras que los tipos moderadamente activos experimentan bajos niveles de energía durante todo el día.

Curiosamente, solo un poco más de un tercio (37 por ciento) de las personas en el estudio realmente se identificó como madrugadores o noctámbulos (13 por ciento y 24 por ciento respectivamente), aunque vale la pena señalar que los tipos nocturnos fueron los más comunes.

De los nuevos cronotipos, que cubren el 58 por ciento de las personas estudiadas, el 18 por ciento se identificó como somnoliento durante el día, el 16 por ciento era moderadamente activo, el 15 por ciento eligió activo durante el día y solo el 9 por ciento dijo que estaba muy activo durante todo el día.

¿Por qué es importante conocer el tipo de cronotipo que somos?

Saber en qué momento del día nuestro cuerpo está más despierto para realizar según qué actividad (ejercicio físico, trabajo, estudio, etc) es muy importante para estar preparados y con la energia precisa para afrontar y organizar nuestras tareas diarias. Así, las personas matutinas estudian mejor a primera hora de la mañana, mientras que las vespertinas lo hacen mejor a última hora del día.

Pero no solo es importante para organizar nuestras actividades diarias, sino que es esencial para mejorar nuestra salud ya que luchar contra nuestro ritmo circadiano puede dificultar nuestro descanso y aumentar el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades como diabetes, el envejecimiento prematuro o problemas cardiovasculares.

Asimismo, un reciente estudio de la Universidad de Colorado puso de manifiesto que las personas matutinas tienen entre un 12 a un 27% menos de probabilidades de desarrollar depresión y otras enfermedades mentales. Eso no significa que si eres cualquier otro cronotipo vayas a desarrollar estos problemas, pero sí que es importante que hagas caso a tu cronotipo para evitar problemas de sueño que pueden ser la causa del desarrollo de estos trastornos mentales. Y es que las personas que no duermen lo suficiente tienen más probabilidades de estar deprimidas.

"Nuestro trabajo indica que parte de la razón por la cual unas personas son alondras, mientras que otros son búhos, se debe a las diferencias en la forma en que nuestros cerebros reaccionan a las señales de luz externas y el funcionamiento normal de nuestros relojes internos", afirmó el autor principal, Samuel Jones. "Estas pequeñas diferencias pueden tener efectos potencialmente significativos en la capacidad de nuestro reloj para mantener la hora de manera efectiva, alterando potencialmente el riesgo de enfermedades y trastornos de salud mental".

Los científicos ven la comprensión del reloj corporal como crucial para mejorar la salud y personalizar la medicina. Por ello, conocer nuestro cronotipo puede ser muy útil para gestionar horarios y un ritmo de vida de un modo más eficiente y saludable, evitando así el desarrollo de estas enfermedades que pueden causar envejecimiento prematuro.

Ideas clave

  • Los cronotipos son las manifestaciones conductuales de los ritmos circadianos que experimentamos durante el día y la noche.
  • A su vez, los ritmos circadianos son cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo diario, y que responden, principalmente, a la luz y la oscuridad.
  • Existen 6 cronotipos diferentes.
  • Luchar contra nuestro ritmo circadiano puede dificultar nuestro descanso y aumentar el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades.

Fuente:

  • Single-Item Chronotyping (SIC), a method to self-assess diurnal types by using 6 simple charts, Arcady A.Putilov, Dmitry S.Sveshnikov, et al. Personality and Individual Differences. Volume 168, 1 January 2021, 110353. https://doi.org/10.1016/j.paid.2020.110353
  • Jones, S.E., Lane, J.M., Wood, A.R. et al. Genome-wide association analyses of chronotype in 697,828 individuals provides insights into circadian rhythms. Nat Commun 10, 343 (2019) doi:10.1038/s41467-018-08259-7. https://www.nature.com/articles/s41467-018-08259-7

Redacción: Irene García

Supervisión editorial: Tomás Duraj

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