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¿Cuáles son los mejores aceites esenciales antienvejecimiento?

¿Cuáles son los mejores aceites esenciales antienvejecimiento?

Uno de los signos externos más visibles del envejecimiento son los cambios en la piel: arrugas, flacidez, pérdida de volumen… Los aceites esenciales son una ayuda eficaz para retrasar e incluso revertir algunos de estos signos del envejecimiento en la superficie de la piel.

Índice

¿Por qué envejece la piel?

A partir de la edad adulta empiezan a manifestarse los primeros signos de envejecimiento en la superficie de la piel. Primero, aparecen finas líneas de expresión en los ojos y la comisura de la boca y, con el paso del tiempo, llegan a percibirse arrugas, pérdida de volumen y de densidad.

Los signos principales del envejecimiento de la piel son:

- Arrugas: aparecen desde los 25 años en diferentes zonas faciales. Las primeras son las líneas de expresión que se notan en la zona externa de los ojos, conocidas como patas de gallo. También aparecen en el entrecejo o la comisura de la boca.

- Pérdida de volumen: la pérdida de volumen se nota como piel flácida o descolgada, dando a la cara un aspecto triste y fatigado.

- Pérdida de densidad: este signo es más habitual en mujeres postmenopáusicas, ya que la pérdida de estrógenos resultante de la llegada de la menopausia provoca una serie de cambios orgánicos que incluyen un descenso del colágeno cutáneo y un envejecimiento de la piel, que se vuelve más delgada, débil, seca, flácida y arrugada.

Nuestra piel envejece por diversos motivos. Algunos son inevitables y no podemos hacer nada contra ellos, pero otros muchos sí pueden ser controlados siguiendo una serie de consejos, ya que en el envejecimiento de la piel influyen factores internos y externos.

Por una parte, nuestra edad biológica determina los cambios estructurales en la piel y la eficiencia de las funciones celulares, que van empeorando a medida que pasan los años. Los cambios hormonales, como veíamos, o un suministro sanguíneo más deficiente dificulta el aporte de oxígeno y nutrientes a la superficie cutánea, que pierde brillo.

El primer efecto que se produce, como consecuencia del paso de los años, es la falta de producción de colágeno y otras proteínas (elastina y ácido hialurónico) que conforman la estructura principal de la piel. Todo ello va a conllevar una pérdida de elasticidad y luminosidad de forma progresiva.

Además, los radicales libres son atrapados y neutralizados por los antioxidantes de la piel. No obstante, al envejecer, disminuye la capacidad de la piel para neutralizar los radicales libres, por lo que el estrés oxidativo se ve acelerado.

La genética es otro factor interno que influye en el envejecimiento de la piel, así como la raza o el tipo de piel (grasa, seca, mixta).

En cuanto a los factores externos, los que más influencia tienen sobre nuestra piel son:

- Sol: la exposición a los rayos solares es el principal factor externo responsable del envejecimiento cutáneo por estrés oxidativo. La exposición diaria a los rayos UV provoca fotoenvejecimiento, que también es responsable de la pigmentación desigual y la aparición de las manchas.

- Contaminación: la contaminación ambiental puede provocar la liberación de radicales libres lesivos para la piel y, además, empeora los efectos de la exposición solar acelerando el estrés oxidativo.

- Tabaquismo y alcohol: fumar acelera la cantidad de radicales libres presentes en la piel, provocando una piel más arrugada y apagada. Mientras que el alcohol deshidrata la piel, dejándola más expuesta a posibles agresiones externas.

- Nutrición: una dieta pobre en ciertos nutrientes, como antioxidantes, acelera el envejecimiento de la piel.

¿Cómo retrasar el envejecimiento de la piel?

Lo primero, obviamente, es evitar los factores externos que hemos visto anteriormente, para lo cual se recomienda:

1. Usar crema de protección solar de factor alto en el rostro a diario, tanto en invierno como en verano. Y, en los meses de más calor, protegerse además con un sombrero.

2. Evitar, en la medida de lo posible, los lugares con una gran contaminación ambiental.

3. Nada de fumar.

4. Llevar una dieta rica en alimentos con antioxidantes como frutas y verduras y beber mucha agua. Algunos alimentos con un gran nivel de antioxidantes son: zanahorias, albaricoques y otras frutas y verduras anaranjadas y amarillas, arándanos, verduras de hoja verde, pimientos, legumbres y pescado, especialmente salmón, y nueces.

5. Dormir entre 7 y 8 horas diarias.

6. Cuidar la piel, limpiarla a diario y usar cremas y productos cosméticos que la protejan y retrasen los efectos del envejecimiento celular. Las cremas hidratantes evitan la pérdida de agua y que esté expuesta a factores externos que puedan dañarla con facilidad. Las cremas antiarrugas son fundamentalmente preventivas (para evitar la formación de arrugas) más que de tratamiento (eliminar la arruga ya establecida). Por lo tanto, hay que empezar a usarlas desde los 25 años.

¿Qué aceites esenciales son los mejores para la piel?

Los aceites son una de las mejores maneras de hidratar nuestra piel de una manera orgánica y natural. Muchos son potentes antioxidantes, es decir, ayudan a neutralizar los radicales libres y facilitan la producción de colágeno, fundamental para mantener la elasticidad de la piel. Además, su origen natural garantiza una mejor tolerancia y menor agresión a la piel.

Por otra parte, los aceites son mejores lipofílicos que la mayoría de cremas, ayudando a prevenir la pérdida de agua de la piel que causa su sequedad y deshidratación y, aplicados antes de la crema habitual, mejoran la absorción de los ingredientes activos de la crema en la piel.

Estos son algunos de los mejores aceites que puedes utilizar si quieres prevenir el envejecimiento de la piel:

1- Aceite de Mirra: es antiinflamatorio, antimicrobiano, antiséptico y antioxidante. Está especialmente indicado para las heridas, eccemas y arrugas ya que revitaliza la piel madura. Gracias a la gran cantidad de antioxidantes que posee ayuda a combatir los radicales libres. Contribuye a la regulación de la oxigenación en la piel y su correcta circulación.

2- Aceite de Argán: es un potente antioxidante y fortalecedor de la piel. Además, rico en ácidos grasos (hasta un 80%), resulta muy nutritivo y ayuda a mantener una capa de hidratación que proteja la piel gracias a su alto contenido en vitamina E.

3- Aceite de Rosa Búlgara (o Rosa Damascena): tiene propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, hidratantes, calmantes y refrescantes. Es rico en antioxidantes por lo que contribuye a la hidratación de la piel evitando la oxidación de las moléculas sanas al protegerlas de los radicales libres. Además, mejora la correcta circulación sanguínea permitiendo una correcta oxigenación de la piel.

4- Aceite de Ylang Ylang: es armonizador, antiséptico, hipotensivo y tonificante. Estimula la producción de adrenalina. Es adecuado para pieles secas o maduras ya que se trata de un gran antiinflamatorio. Estimula la regeneración celular y calma aquellas pieles irritadas por el sol y otras afecciones que pueden causar la aparición de manchas en la piel.

5- Aceite de Geranio: es tónico, astringente, hemostático, antiséptico, cicatrizante, equilibrante hormonal, desinfectante y cicatrizante. En cosmética es muy empleado por su acción purificante, refrescante y astringente. Además, elimina las células muertas dejando paso al crecimiento de nuevas células.

6- Aceite de Marula: es altamente nutritivo, con cuatro veces más vitamina C que la naranja. Su uso regular ayuda a proteger frente a radicales libres, promover la elasticidad y fortaleza de la piel y reducir la pérdida de hidratación transepidérmica. Gracias a los antioxidantes, tiene un efecto antiedad, reduciendo las arrugas y líneas de expresión.

7- Aceite de Salvia: tensa la piel, la fortalece, cierra los poros y añade frescura a tu rostro. Ayuda a eliminar las arrugas finas, especialmente cuando se utiliza en combinación con una crema hidratante.

8- Aceite de Semillas de Uva: tiene propiedades antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres. Asimismo, es rico en vitamina E que ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel y contiene una gran cantidad de lípidos, fenol y ácidos grasos esenciales que ayudan a restaurar y rejuvenecer la piel.

9- Aceite de Jojoba: es uno de los que mejor penetran la capa superficial de la piel, por lo que resulta muy hidratante y reparador al llegar a las capas más profundas. Tiene propiedades antioxidantes, además de ácidos grasos que ayudan a reparar el tejido dañado, por lo que sirve para prevenir las arrugas, neutralizar los radicales libres y tratar las pieles grasas y sensibles.

10- Aceite de Lavanda: es un potente cicatrizante y regenerador cutáneo debido al alto contenido en taninos. Debido a su contenido en ácido rosmarínico también tiene función antioxidante. Además, ayuda a reducir las manchas.

11- Aceite de Granada: ayudar a curar la piel dañada por el sol. El aceite de granada también es conocido por aumentar la elasticidad de la piel y retrasar los efectos del envejecimiento.

¿Cómo usar los aceites esenciales?

1- Antes de usar un aceite en la cara, aplica una pequeña cantidad cerca del codo o la muñeca para asegurarse de que no haya una reacción alérgica.

2- A la hora de mezclar aceites, tienes que tener en cuenta cuáles son los aceites base (aceite de semillas de uva, de semilla de albaricoque, de almendras dulces, de aguacate, de semillas de rosa mosqueta, de onagra o de jojoba.) y, para una dilución al 2% (ideal para la mayoría de los adultos), añade 12 gotas de aceite esencial por cada 30 ml de aceite base.

3- Utiliza una pequeña cantidad. Los aceites esenciales tienen un alto contenido en grasas y una concentración de sustancias activas, por lo que solo unas gotas serán suficientes.

4- Protege tus ojos, evita que los aceites entren dentro de ellos ya que pueden irritar la membrana mucosa.

5- Aplícatelos por la mañana. Espera unos minutos y luego ya puedes echarte tu protector solar o crema de base. Si lo haces por la noche, puedes usarlo como hidratante.

6- Utiliza aceites puros, que no estén perfumados y que no estén refinados para asegurarte de absorber sus beneficios y que tu piel lo tolera.

Ten en cuenta que los aceites esenciales tienen un efecto local en la piel, pero no tienen (ni deberían tener) efectos sistémicos en el organismo. Desconfía de productos que se venden con cualidades curativas más allá del cuidado externo de la piel.

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Ideas clave

  • A partir de la edad adulta empiezan a manifestarse los primeros signos de envejecimiento en la superficie de la piel; arrugas, pérdida de volumen y de densidad.
  • Nuestra piel envejece por diversos motivos. Por una parte, nuestra edad biológica determina los cambios estructurales en la piel y la eficiencia de las funciones celulares. La genética, la raza o el tipo de piel también influyen.
  • Además, existen factores externos que alteran nuestra piel, como el sol, el tabaco, el alcohol, la contaminación o una dieta pobre en antioxidantes.
  • Para retrasar el envejecimiento de la piel debemos usar crema de protección solar, no fumar ni beber mucho alcohol, evitar la contaminación ambiental, dormir al menos 7 horas, cuidar la piel.
  • Los aceites son una de las mejores maneras de hidratar nuestra piel de una manera orgánica y natural. Algunos buenos aceites esenciales para retrasar el envejecimiento de la piel son el de mirra, argán, rosa búlgara, ylang ylang, geranio, marula, salvia, semillas de uva, jojoba, lavanda o granada. 

Fuente: Juan Arenas. Piel madura. El proceso de envejecimiento cutáneo. Offarm. Vol. 27. Issue 5. Pag. 74-81 (May 2008).M Tránsito López Luegon. Los aceites esenciales. Offarm. Vol. 23. Núm. 7. Pág. 88-91 (Julio 2004).

Redacción: Irene García

Supervisión editorial: Tomás Duraj

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